miércoles, junio 18, 2008

LA INVESTIGACIÓN EN FISIOTERAPIA, ¿UNA QUIMERA?

El fracaso de una oferta formativa del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid sobre metodología de investigación resulta llamativo en una profesión que aspire con seriedad a ser considerada en el entorno sanitario, en un contexto de exigencia de resultados probados y de eficiencia en la distribución de los recursos de salud.

Parece que la respuesta a la cuestión del título estaría meridianamente clara si nos quedamos con la respuesta a la convocatoria del curso del Colegio de Fisioterapeutas de Madrid. La propuesta formativa del Colegio ha sido desestimada por el colectivo. De los aproximadamente 6000 colegiados no ha salido un número mínimo de solicitantes, teniendo en cuenta que el número máximo de alumnos era de 26.

Otro tema es la razón de esta falta de demanda. Podría pensarse que la mayoría de los fisioterapeutas consideran cubierta su formación en este campo. O que se piensa que esta faceta no es importante para el ejercicio de nuestras funciones. O que el precio a pagar en tiempo y dinero no es asumible. O, simplemente, que no despierta interés. Quizás hay un poco de todo. Pero, aunque se arguyeran todas esas razones, sería difícil aceptar que ni siquiera diez o quince fisioterapeutas estarían en disposición de acudir al curso, si este asunto tuviera calado entre los mismos.

Si partimos del hecho de que la Fisioterapia se considera a sí misma una disciplina científica que aplica (o aspira a ello) el método científico como única fuente de conocimiento válida, y lo conjugamos con el hecho, fácilmente contrastable, de la falta de formación científica de los fisioterapeutas, el fracaso palmario de este curso resulta desconcertante, llamativo, decepcionante, desilusionante. ¿Cuál es la verdadera razón de ello? Subyace, pensamos, una falta de reconocimiento básica de lo que es y pretende ser la Fisioterapia. Mientras nos enrolamos en todo tipo de cursos sobre técnicas novedosas o antiguas, más los fisioterapeutas noveles (los más vulnerables), no se nos ha inculcado la cultura de la crítica constructiva, con la que podríamos valorar la verdadera validez de las intervenciones que se nos proponen. Si fuera de otra manera no serían tan exitosas otras ofertas formativas, cuyo contenido es de más que dudosa calidad científica o incluso se ha probado su ineficacia. La visión científica y el conocimento de su metodología están engarzados con una práctica de calidad. En contexto de las Ciencias de la Salud es preciso contar con la validez científica para adquirir reconocimento, respeto y prestigio. No vale ampararse en el empirismo mal entendido, que oculta una tendencia seudocientífica, en la que no es necesario demostrar nada.

La culpa, si se puede decir así, es un poco de todos. De los que no se forman y no reconocen la necesidad de esta formación, de las autoridades (incluídos los gestores intermedios), que no se preocupan de evaluar las técnicas y tecnologías de tratamiento (tanto en nuestro campo como en otros), de los docentes y de la universidad, que no transmiten la importancia del reconocimiento de la Fisioterapia como ciencia.
A partir de aquí no cabe inhibirse y los colegios profesionales, desde su responsabilidades, debería tratar de corregir esta situación. Nos atrevemos a proponer campañas divulgativas, jornadas, charlas, cursos cortos, artículos en sus medios de divulgación y, por supuesto, no dar esta batalla por perdida.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

En mi opinión uno de los grandes problemas de la investigación en fisioterapia es la dificultad para trabajar en equipo.
El carpetovetónio y patético enfrentamiento entre fisioterapeutas y médicos rehabilitadores lastra el desarrollo de ambas profesiones que deberían ir de la mano. Compartimos formación, objeto de estudio e intereses. Ningún médico va a comprender mejor la necesidad de la investigación en fisioterapia, además del fisioterapeuta con inquietudes que un médico rehabilitador. Y, eso sí, en los equipos multidisciplinares además debe haber, según el proyecto de investigación: licenciados en ciencas del deporte, terapeutas ocupacionales, neuropsicólogos, ingenieros, matemáticos. No es concebible la investigación encerrada en un único departamento de una sola universidad, facultad o escuela. Cómo mínimo necesitarás hacer un análisis estadístico decente, necestarás colaborar con un centro, tener un diagnóstico, uns pruebas de imagen o un aparataje para hacer una evaluación biomecánica (plataformas de fuerza, análisis instrumental del movimiento con sensores-marcadores de posición...)
La investigación debe ser translacional, coordinar diferentes centros: universidades-hospitales,institutos, fundaciones, empresas.

Tengo mis dudas sobre la calidad de la investigación que se empezará a hacer en fisioterapia en España. Sin duda mejorará, pero primero necesitaremos una generación de profesores que hablen inglés, sepan buscar información científica en internet y tengan muy claro el concepto de lo que es ciencia y lo que no. Temo mucho esto por la cantidad de fisioterapeutas alternativo-holíticos que hay, la cantidad de métodos, técnicas y conceptos con nombre propio que hay en fisioterapia y que no han sido validados científicamente. Y las pasiones que despiertan en quien ha gastado miles de euros y miles de horas estudiando un método concreto o se gana la vida enseñando un método concreto.
Si resultase que la investigación dice que no funciona, ¿estarían dispuestos a asumirlo?

Anónimo dijo...

Con el grado esta entrada de tu blog cobra cada vez más importancia.
Soy médico rehabilitador, podrías sacar las armas y pensar que desearía que la investigación en fisioterapia fracasara. Nada más lejos de la realidad. Pienso que un lenguaje común como la ciencia podría hacer que médicos rehabilitadores y fisioterapeutas nos entendieramos mejor. Desde luego hay médicos rehabilitadores anclados en la costumbre y en terapias antiquisimas sin base científica, y otros que hacen terapias alteranativas sin bases científicas. Sin embargo la tendencia general es hacia la evidencia científica.
En el caso de los fisioterapeutas pienso que ahora mismo hay división, quizá 50-50% entre fisioterapia basada en la evidencia y culto al fisioterapeuta estrella del equipo de futbol o el famoso que tiene su método, concepto o escuela con nombre propio. Esto último está muchas veces enfrentado a la ciencia ya que se toma como dogma la idea del fundador o se toma como ciencia lo que no es más que la opinión de un experto.

Más ciencia para fisioterapia, más ciencia para rehabilitación, harán que ambas profesiones sean mejor consideradas, más respetadas y que haya mayor entendimiento. Mi sueño sería que llegase a existir una asociación multidisciplinar de investigación en terapias físicas y manuales o incluso un instituto de rehabilitación con todos los profesionales de la rehabilitación investigando con fondos públicos, juntos y con la única intención de mejorar la atendión a los potenciales pacientes. Para ello hay que mover las fichas políticas y garantizar un entendimiento y respeto interprofesional. De lo contrario la investigación en cada campo se hará de espaldas a los otros y tampoco funcionará. La investigación debe ser intermultidisciplinar.

Anónimo dijo...

He detectado en muchos fisioterapeutas una gran atracción hacia terapias alternativas y hacia las partes de la osteopatía (craneal y craneosacral), por ejemplo, más enfrentadas con la medicina y la ciencia, como si estos aliados fueran a hacer a la fisioterpia más fuerte y dotarle de un campo de saber propio mayor. Pienso que es un grave error, y que son extraños amigos.
¿Cómo se comen tantas clínicas de fisioterapia y medicina tracicional china, fisioterapia y acupuntura, fisioterpia y reiki, fisioterapia y reflexología podal? ¿Cómo se entienden tantos cursos de terapias alternativas como nutrición ortomolecular para fisioterapeutas, masaje atlante para fisioterapeutas, terapia de reconexión para fisioterapeutas?
¿Cómo poder digerirlo cuando incluso hay escuelas de fisioterpia y colegios profesionales que avalan cosas así?
¿Cual es el concepto de ciencia que tiene un estudiante de fisioterapia? ¿Y la de un fisioterapeuta experimentado?

Anónimo dijo...

Un gran problema para la investigación en fisioterapia es la idea de ciencia que tienen muchos profesores y alumnos de escuela. Es muy pobre.

Según encuestas el 70% de los alumnos de institutos creen en el horóscopo, los fantasmas, energías mísiticas y otras supersticiones.
Por lo general a los más escépticos les atraen las carreras de ciencias puras: física, química, ingenierías. Sin embargo los atraídos hacia carreras sanitarias valoran mucho el trato humano (lo que está muy bien) e ideas espirituales de la naturaleza humana. Espíritus y ciencia nunca han podido ir de la mano.

Resulta que en fisioterapia (y me gustaría que lo comprobasen) tienen a un 70% de alumnos que creen en energías que podrían utilizarse para sanar y que no han conseguido descubrir los físicos, los médicos ignoran y ellos pueden descubrir en un curso.

Además de un 70% de profesores que creen cosas similares y las trasmiten a sus alumnos junto con una desconfianza absoluta de la ciencia médica: los médicos están vendidos a las farmacéuticas, ignoran el alma y tratan el cuerpo e ideas por el estilo.

El otro día un alumno me dijo que quería hacer un trabajo de investigación "para demostrar que el Kinesiotaping funciona". Le pregunté si estaba preparado y me dijo que sí, que sabía todo lo que necesitaba. Tras hablar con él le dije "No estas preparado":

Le expliqué:
""No se puede hacer un estudio para demostrar que algo funciona. Se hace un estudio para averiguar si funciona o no funciona, las creencias y espectativas del investigador deben dejarse de lado porque buscamos objetividad"".

La respuesta:
"Pero yo ya sé que funciona, por mi experiencia, tan solo quiero publicarlo para que se fastidien los que no creen"

Experiencia y alumno son conceptos contrarios. Y la actitud: muy mala. Si buscamos hacer ciencia de calidad y tesis doctorales decentes primero hay que trasnmitir qué es la ciencia y por qué hay que respetar la que se aplica en medicina. Al fin y al cabo la fisioterapia también forma parte de la medicina y se basa en los mismos conocimientos de anatomía, fisiología, patología, histología... No podemos reinventar todas las bases para fundamentar creencias, por muy caros que sean y mucho tiempo que hayamos dedicado a un curso de Shiatsu, Qigong, reflexología podal, kinesiotaping... lo que sea: pruebas, amigo, pruebas objetivas, hechos y no creencias, artículos de calidad en revistas de calidad: y no panfletos con datos manipulados.
Todo eso que odiamos de algunas farmaceúticas lo están haciendo en sus tesis doctorales muchos alumnos guiados por profesores que no saben respetar un fin mayor: la ciencia. Frente a un interés personal: potenciar la fisioterapia.

Flaco favor le hacen.

Anónimo dijo...

Un gran problema para la investigación en fisioterapia es la idea de ciencia que tienen muchos profesores y alumnos de escuela. Es muy pobre.

Según encuestas el 70% de los alumnos de institutos creen en el horóscopo, los fantasmas, energías mísiticas y otras supersticiones.
Por lo general a los más escépticos les atraen las carreras de ciencias puras: física, química, ingenierías. Sin embargo los atraídos hacia carreras sanitarias valoran mucho el trato humano (lo que está muy bien) e ideas espirituales de la naturaleza humana. Espíritus y ciencia nunca han podido ir de la mano.

Resulta que en fisioterapia (y me gustaría que lo comprobasen) tienen a un 70% de alumnos que creen en energías que podrían utilizarse para sanar y que no han conseguido descubrir los físicos, los médicos ignoran y ellos pueden descubrir en un curso.

Además de un 70% de profesores que creen cosas similares y las trasmiten a sus alumnos junto con una desconfianza absoluta de la ciencia médica: los médicos están vendidos a las farmacéuticas, ignoran el alma y tratan el cuerpo e ideas por el estilo.

El otro día un alumno me dijo que quería hacer un trabajo de investigación "para demostrar que el Kinesiotaping funciona". Le pregunté si estaba preparado y me dijo que sí, que sabía todo lo que necesitaba. Tras hablar con él le dije "No estas preparado":

Anónimo dijo...

Sigue...


Le expliqué:
""No se puede hacer un estudio para demostrar que algo funciona. Se hace un estudio para averiguar si funciona o no funciona, las creencias y espectativas del investigador deben dejarse de lado porque buscamos objetividad"".

La respuesta:
"Pero yo ya sé que funciona, por mi experiencia, tan solo quiero publicarlo para que se fastidien los que no creen"

Experiencia y alumno son conceptos contrarios. Y la actitud: muy mala. Si buscamos hacer ciencia de calidad y tesis doctorales decentes primero hay que trasnmitir qué es la ciencia y por qué hay que respetar la que se aplica en medicina. Al fin y al cabo la fisioterapia también forma parte de la medicina y se basa en los mismos conocimientos de anatomía, fisiología, patología, histología... No podemos reinventar todas las bases para fundamentar creencias, por muy caros que sean y mucho tiempo que hayamos dedicado a un curso de Shiatsu, Qigong, reflexología podal, kinesiotaping... lo que sea: pruebas, amigo, pruebas objetivas, hechos y no creencias, artículos de calidad en revistas de calidad: y no panfletos con datos manipulados.
Todo eso que odiamos de algunas farmaceúticas lo están haciendo en sus tesis doctorales muchos alumnos guiados por profesores que no saben respetar un fin mayor: la ciencia. Frente a un interés personal: potenciar la fisioterapia.

Flaco favor le hacen.

Anónimo dijo...

Tienes razón.

Además a nivel universitario debería haber más cooperación entre departamentos y entre diferentes carreras de ciencias de la salud.

El CGCFE estaba escupiendo de cara al viento cuando se oponía a la creación de un área de conocimiento de rehabilitación dentro de las universidades de medicina. Lo ideal es que existiese y que a nivel de investigación colaborase con escuelas de fisioterapia y departamentos de fisioterapia.

La ciencia está por encima de esos estúpidos intereses coorporativistas que muestran.


Podemos leerlo en esta noticia:


http://www.fisioterapiadigital.org/periodico/ampliar_consejo_general?id=654

""""""""""""""""""""""""""""""""""""Los titulados universitarios en Fisioterapia disponen de una solidez formativa gracias a la existencia en las universidades españolas, desde el 25 de Noviembre de 1986, del área propia de conocimiento en Fisioterapia.

La Universidad define como tal (área de conocimiento) a aquel campo del saber que incluye tres aspectos:
primero, la homogeneidad de su objeto de conocimiento;
segundo, tener una tradición
histórica común;
y tercero, que existan comunidades de investigadores nacionales o internacionales.

De esta forma, refuta que se precise un “área específica de conocimiento en rehabilitación”,
como reclamó al Senado la
Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física
(SERMEF).
"""""""""""""""""""""""""""""""""""


La investigación en fisioterapia se vería favorecida por la existencia de un área de saber en la universidad dedicada a la rehabilitación que englobase a varias profesiones: terapeutas ocupacionales, fisioterapuetas, médicos de varias especialidades (neurofisiólogos, radiólogos, anatomopatólogos e histólogos) y sí, médicos rehabilitadores.
Además la fisioterapia se vería favorecida si todos los médicos y no solo los médicos rehabilitadores tuvieran formación en terapias físicas y tratamientos de rehabilitación.

El afán de protagonismo de estos señores es estúpido. La rehabilitación cumple con creces los criterios para tener un área de conocimiento en la universidad desde la que fomentar la investigación multidisciplinar.

Samfrado dijo...

Si te interesa la investigación en fisioterapia, necesitas ayuda para preparar tu trabajo de grado o una tesis tal vez te interesen los libros y recursos que tienes aquí:

http://rehabilitacionymedicinafisica.blogspot.com/2011/01/primeros-pasos-en-investigacion-para.html